viernes 18 de febrero de 2011

Sin palabros...

El corta-pega de la Junta de Costilla y Lechón llega a límites insospechados.
En el documento del Programa de Desarrollo Rural (2007-2013), con 1.838 millones de subvención de los fondos FEADER de la Unión Europea, se refleja que la marsopa común (Phocoena phocoena) y el cachalote (Physeter macrocephalus) no sólo están presentes en los ecosistemas fluviales, embalses y lagunas de esta Comunidad Autónoma, sino que además sus poblaciones son vulnerables, esto es, son todavía numerosas pero empiezan a dar señales de estar amenazadas.
No es que roce el absurdo es que es un sinsentido absoluto.Y no es la primera pifia de este estilo como ya hemos reflejado aquí en otra ocasión.
Como además son expertos en echar balones fuera, la vicepresidenta primera y consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz y la titular de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente se han acusado  mutuamente de que sus respectivos departamentos son los responsables de este “error” en el programa de Desarrollo Rural, dependiente de ambas consejerías.
De esta manera, Ruiz afirmaba con tono de ofendida que era “obvio que se trataba de un error” y de que la “elaboración, tramitación, aprobación, seguimiento y revisión del listado” era competencia de la Consejería de Agricultura.
Por su parte, Clemente reconoció que aunque el 90% del plan era de competencia de su despacho, la información “les había sido facilitada por Medio Ambiente encargados de elaborar un catálogo de especies amenazadas”
Una vez más, de vergüenza.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ole, Ole y Ole. ahora sabemos de donde salen los informes cuando los empleados laborales digitales se encuentran tomando café: del rincón del vago

Javi dijo...

En realidad, todo esto es muy coherente.
Al fin y al cabo, la Junta es, en algunos departamentos, un rincón de vagos !
De qué os extrañais ?!?!?!

Alex y Carmen dijo...

Cierto, cierto...